El error más común que veo en fundadores primerizos es construir demasiado. Seis meses, 50k€, y un MVP que hace todo bien menos lo que debía: demostrar que alguien está dispuesto a pagar. Es un error caro, evitable y recurrente.
Qué es realmente un MVP
Un MVP es la versión más pequeña y simple de tu producto que permite demostrar la hipótesis más arriesgada de tu modelo de negocio.
Si tu MVP no responde a "¿hay alguien dispuesto a pagar?", "¿el problema es lo bastante grande?" o "¿mi solución funciona mejor que la alternativa actual?", entonces no es un MVP, es una demo.
Las 4 categorías de MVP
1. Landing page MVP (test de demanda)
Una landing con copy claro, screenshot del producto y botón "apúntate a la beta". Mides cuántos se apuntan.
Tiempo: 3-5 días. Coste: 500-2000€.
2. Concierge MVP (servicio manual, producto digital)
El producto final será automático, pero al principio lo haces todo a mano detrás de la interfaz. Si funciona, automatizas. Si no, te has ahorrado 6 meses de código.
Tiempo: 2-4 semanas. Coste: 3-10k€.
3. Single-feature MVP (una cosa, hecha bien)
Construyes una sola feature, la más importante para el valor del cliente. Sin dashboard elegante, sin panel admin, sin login social. Solo la cosa.




